MISO, PUEDE SUPRIMIR TU GRASA VISCERAL

El miso, así como otros alimentos probióticos, realmente tienen muchos beneficios para tu organismo, pero el gran problema radica en su poca publicidad, desconocimiento de la población o por el mero hecho de no saber su preparación.

Y así como te comenté en anteriores publicaciones, tanto microbiota, probióticos y prebióticos, son la triada que siempre debes de tener en cuenta.

En esta publicación, sabrás qué es el miso, cuáles son sus beneficios y cómo es su preparación.

Vamos a ello….

¿QUÉ ES EL MISO?

Significa “fuente del sabor”, y proviene de la mezcla de trigo o arroz más la participación del hongo Koji (Aspergillus oryzae o Aspergillus sojae) y junto con sal marina, permite la elaboración del miso.
Y al igual que la mayoría de alimentos probióticos, tuvo su origen, en Asia, específicamente, en China y Japón.
Ahora bien, también existen diferentes tipos de miso, dependiendo de varios factores, como:

  • Miso blanco (su fermentación dura casi un año).
  • El miso rojo (su fermentación dura casi dos años).
  • Miso negro (su fermentación dura casi tres años).
  • Hatchomiso (su fermentación dura casi un año).

Este último, es del tipo de variedad más antiguo.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DEL MISO?

Entre sus innumerables beneficios tenemos:

  • Mejora tu digestión, al equilibrar a tu microbiota intestinal.
  • Puede reducir los riesgos de algunos tipos de cánceres como: Cáncer al estómago, cáncer al pulmón, colon y seno.
  • También potencia a tu sistema inmune.
  • Promueve la salud de tu corazón.
  • Si tienes diabetes tipo 2, puede ayudarte a regular la glucemia.
  • Gracias a sus propiedades antinflamatorias, reducen diferentes enfermedades vasculares, cerebrales y del sistema nervioso.
  • Síntomas de ansiedad, estrés y otros, pueden ser tratados, con la ingesta gradual del miso, de forma constante, como terapia alternativa.
  • Puede reducir los niveles de colesterol.
  • Puede ser un aliado para tratar estas enfermedades gastrointestinales: Enfermedad de Crohn o el síndrome del intestino irritable.
  • Gracias a su contenido en vitamina K y vitamina B12, mejoran la coagulación de la sangre, salud ósea, salud neuronal, de la sangre y metabolismo en general.
  • Controla tu apetito desmesurado, sobre todo para aquellas personas que tienen el denominado “síndrome metabólico”.
  • Hay una menor incidencia de alergias.

¿CÓMO ES SU PREPARACIÓN? 

INGREDIENTES DEL MISO

  • 2 tazas de garbanzos o habas de soja.
  • 5 tazas de fermento koji (fermento del miso).
  • 2 tazas de caldo de cocción de la legumbre elegida (guisantes verdes).
  • 4 cucharadas de sal

¿COMO SE HACE ESTE FERMENTO?

1. Coloca la legumbre a remojo 12 horas antes.
2. Cuécelas en una olla a presión con agua hasta que esté lo suficientemente blanda como para que se deshaga fácilmente. Los garbanzos tardarán unos 50 minutos y las habas 90.
3. Cuela las legumbres y, con ayuda de un mortero, machácalas hasta obtener una pasta homogénea.
4. Añade aproximadamente medio litro del caldo de cocción y la sal y cocinar a fuego muy bajo, removiendo de vez en cuando.
5. Retira del fuego y añade el fermento.
6. Coloca la preparación en un bote adecuado para su conservación y procura que no queden bolsas de aire.
7. El tiempo de fermentación depende del sabor que se espere conseguir. Cuanto más tiempo, más fuerte e intenso será. Con esta receta en 40 días puede estar listo.


Espero haberte ayudado, y coméntame ¿Qué te pareció el tema de los alimentos probióticos?, puedes compartirlo con tus familiares y amigos!

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